8 de enero de 2019
Sor Juana Inés de la Cruz, parte última
Bueno, hasta aquí llego con la brillante Sor Juana, no puedo abarcarlo todo, por qué Sor Juana, es un mundo entero, del cual se han escrito muchísimos ensayos y es objeto de estudio constante en México.
Cómo he dicho ya antes, es toda un precursora del feminismo en México así como Doña Marina (que también escribiré sobre ella) y para muestra un botón. Les dejaré con una de sus redondillas, si no, la más famosa, toda una reflexión de la situación de desigualdad del género femenino.
Esta redondilla fue escrita en 1689
Espero les guste y puedan leer su interesante y necesaria obra.
Hombres necios que acusáis
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que juzgáis
Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais
y en la posesión Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?
Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y queja enhorabuena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
